Un eterno #MientrasTanto

A veces pasa así. Despiertas y todo te indica que es el día para dedicarle unas palabras, y hoy no fue la excepción. Fue ese primer mensaje, uno cargado de un sonriente saludo que me alentó hacerlo; a recordar porqué aún no dejas de estar en mi vida, poniéndome a dudar si quiero dejarte atrás.

Esto es para ti, sí, para ti, mi eterno mientras tanto. Mi compañero de viaje, de andar, de pensamiento y locura.

Para ti que has vivido conmigo un mar de ideas, dudas y sobre todo inspiración. Han pasado cuatro años, tres despedidas en vano, mil canciones, cientos de historias tertuliadas y un sin número de momentos compartidos. Te convertiste desde que te conocí en mi mejor maestro, no sólo por la pasión con la que te expresas de los temas que llenan, sino por la forma en como vives la vida. Muchas veces en desacuerdo estuvimos, otras simplemente escuchaba en silencio con atención mientras mi mente se elevaba imaginando cada situación, recreándola en mi mente permitiéndote expresarte sin ánimo de juzgarte. Así llegaste sin darte cuenta abrir tu interior a alguien que sabias que veía en ti más allá de lo que a simple vista querías mostrar y sin duda a conocer de mí lo más oculto.

Hoy como en otras ocasiones eres el protagonista de mis palabras; esta vez no para despedirme, pero si para recordarme porque llegaste a mi vida. Por qué apareciste en ese preciso instante en que tanto necesitaba alguien que vibrara de la misma frecuencia que estaba y con quien pudiera conectarme sin barreras de por medio.

Contigo empecé a desaprender lo aprendido, a vivir y dejar ir lo que ya no estaba. Sin pensarlo me condujiste a una realidad deseada, mi propia vida; a explorar el mundo desde mi perspectiva y no desde la de los demás. Me condujiste a conocer lo que realmente amo en la vida, y a cuestionarme que es real y que no, pero ante todo a inspirarme con cada detalle que rodea mi existir.

Así es… así resumo sin más que ahondar quien eres para mí, aquel eterno mientras tanto que a mi corazón entró con miedos y pocas expectativas pero que alberga un espacio especial y lleno de amor incondicional ese q se ha robado mi espacio mas guardado. Eres el que sin aviso previo y con tantos obstáculos se fue introduciendo en mi vida para permanecer en ella eternamente, por si de algo estoy segura es que no importa cuán lejos llegue a estar siempre me encontraras.

Sé que nuestra historia está escrita paralela mas no junta, porque permaneceremos unidos por el estrecho lazo de las palabras, ya sea en versos o en prosas; verbales o bañadas en tinta. Al final del día somos dos artistas llenos de pasión y amor por la vida y sus aventuras que solo quienes lo comparten pueden entender. Y es por eso que hoy entiendo que la vida te cruzó de nuevo en mi camino.

– MRC

Un amor ¿verdadero? o un amor ¿por necesidad?…

Y si, fue un deadline lo que apresuró mi escrito, aunque muchas veces fue él el protagonista de mis historias de amor, de odio, incluso de decepción. Por mucho tiempo me dedique a leer sus tweets, ver sus fotos en redes sociales y como utilizaba hashtags con su recua de amores pasajeros de poca duración y mala terminación.

Pero todo esto paso no antes del final de nuestra segunda primera buena impresión. Porque si algo aprendí de un gran maestro en la universidad es que siempre existe una segunda oportunidad para una primera buena impresión, y fue así como inició lo que fue nuestra historia de amor, un amor ¿por necesidad? un amor ¿verdadero?, pues eso no sé y tampoco si alguna vez lo sabré. Solo sé que en ese momento era el amor presente, uno que llegó de forma inesperada, sin reglas ni ataduras; lleno de anécdotas, y muchas aventuras por planear.

No fue hasta años después, una noche como cualquier otra en la que llena de sueños e ilusiones respondí con un “listo, ya bajo”; lejos de imaginar que aquel encuentro cambiaría el rumbo del destino. Algo descuidada y fresca, recibí a quien ese momento era sólo un posible cliente más, un seguidor silencioso de mis locuras y arrebatos. Un seco y tajante personaje que hasta ese entonces había llegado a ser una sombra del pasado.

Él era serio, de mirada profunda y pocas palabras, siempre atento pero cortante. Escasamente mencionaba lo necesario para no ser descortés, al menos así lo recordaba; nunca aquel hombre que tocó a la puerta para recibir lo que sería el intercambio no sólo de bienes sino de miradas e historias que contar.

Por dónde empezar… es ahí donde reside la incertidumbre; algunos dicen que el orden de los factores influye en el resultado, en mi caso este no se verá alterado porque aún no existe una solución. Al menos no una que concluya de manera determinante.

Si iniciamos por el “final” sólo puedo decir que todo terminó estando lejos, a kilómetros de distancia estando en Perú y con un simple mensaje. Aún recuerdo pasar horas de vuelo entre escalas y esperas, escribiendo y deseando nunca haber bajado, revisando en cada oportunidad mensajes que me dieran respuesta a lo que había sucedido. Pero si algo me ha enseñado la vida es que con cada caída aprendemos a ser más fuertes, a ver desde perspectivas distantes, a seguir adelante y hablar siempre desde el corazón. Y es lo que haré, contaré una historia que aunque haya sido corta para mí, guarda un gran espacio en mi corazón.

Entre risas, postres e intercambios de miradas, todo fue encajando. Era la primera vez que lo veía, a pesar de conocerlo por casi una década, nunca lo había detallado, no solíamos intercambiar más de unas cuantas frases, aquel distanciamiento que nos caracterizaba dejaba de existir. Estaba conociendo un sujeto del que escasamente sabía su nombre y referencias exactas. Era un extraño cada vez más interesante y algo difícil de descifrar al instante pero poco después fácil de identificar; con el cual por primera vez en mucho tiempo sentía que pertenecía, que no debía cohibirme y permitirme ser. Ser aquella consentida, mimada y espontanea niña que vive dentro de este cuerpo de mujer; volví a sentirme libre, sin ataduras y respaldada por alguien que entendía lo que me hacía feliz. Bailar aun cuando su cuerpo le dijera que no quería, llenarse de maizena aun cuando su piel luego le rindiera cuentas; dejarme jugar con sus juguetes tecnológicos sólo porque tenía antojo y permitirme sabotearle sus rutinas en el gym eran pocas de las tantas cosa que me hacían feliz.

Esas notas sorpresas y los “baja, quiero darte un beso” quedaron tatuados en mis recuerdos siendo participes de lo que hoy llevo como regalo de lo que un gran hombre alguna vez hizo por mí. Llenando la check list con los detalles que me enamoran. Porque si algo me hace feliz no es solo una torta de zanahoria y una taza de café sino esos pequeños detalles que son invisibles para los ojos de quienes no quieren ver lo que el corazón le muestra.

De nuestra posible historia pasada, poco o nada hay que contar. Tan sólo era un personaje más en la lista de conocidos que la vida nos coloca con un fin. Pero que luego el destino nos cruzó con otro plan y que hasta el día de hoy seguimos creando recuerdos de etapas vividas juntos, revueltos y a distancia.

Este año te volví a ver, caminamos de la mano juntos, esta vez no frente al mar como en tantas ocasiones lo hicimos, sino cobijados por el frío de las montañas. No con una etiqueta sino simplemente con una mirada más madura y conscientes de lo que somos y queremos, sin esperar nada mutuamente, dejándonos guiar por la noche recordando lo que fuimos y nunca dejaremos de ser.Dos amantes de la aventura, dispuestos a seguir un camino que nos lleve directo a la locura, una locura de felicidad e historias por contar.

A ti, que hoy lees esto, gracias. Gracias por ser parte de mi vida; como lector, protagonista, crítico o de la forma en que estés, porque es por personas como tú que me siento a escribir. Me inspiran a seguir un sueño, lograr un objetivo y continuar creyendo en el amor.

– MRC

Para aquel que decida amarme…

Tú si, tu que decidiste fijarte en mi por alguna razón conocida o incluso desconocida por mi. Quiero decirte q si realmente quieres amarme hazlo de mi todo, de mis locuras, mis amarguras, mi ternura hasta incluso de mis distanciamientos. Si, distanciamientos que mucho necesito para no sentirme atada, porque amar es libertad y es lo que soy, soy libre, espontánea, terca, inocente pero también maquino las cosas mucho más rápido de lo que crees.

Amo las hadas, el mundo de fantasía, vivo enamorada del amor y lo que con el venga. No busco un príncipe azul porque a ese ya lo tengo y por partida doble, solo quiero un hombre que me entienda, valore, se arriesgue a luchar por mi y viva conmigo la gran aventura q es la vida.

Si después de esto aún piensas igual, venga vamos, déjame invitarte a la travesía más hermosa y aventurera que podrás experimentar jamás, porque si de andar se trata, aquí estoy porque como dicen por ahí “Esos ahí mismitos tuyos, mmm te llevan a kilómetros sin darte cuenta”.

-MRC

“Gente inoportuna”

Me gusta la “gente inoportuna”, esa que cruza las puertas de tu corazón cuando menos te lo esperas. Son personas que traen vientos de colores, que alborotan nuestras sonrisas cuando ya teníamos las ilusiones apagadas y que casi sin saber cómo, se acomodan en nuestra alma como si siempre hubieran formado parte de ella…

Llámame loca si gustas; pero este tipo de personas son las que me encantan, personas como las que describe Valeria Sabater en este artículo, maravillosamente inoportunas, esas que llegan a nuestra vida para quedarse. Sin importar como o cuanto permanezcan presenten nunca saldrán de tu mente y corazón. Aquellas que con una simple mirada te llenan de colores tu existir, esas que te inspiran a ser mejor y entender que estamos rodeados de matices increíbles que dan una tonalidad perfecta, y  aunque haya un poco de desenfoque de por medio la nitidez es el toque que nos corresponde darle desde la perspectiva que queramos.

Personas que aunque creas que no es el momento para recibirlas en tu vida por creer no estar preparada, te ayudan abrirles un espacio que sin darte cuenta te van robando otros más apoderándose de una gran cantidad.

Se puede hablar con certeza y propiedad una vez lo hayas experimentado, es por ello que lo hago. Hace un año lo conocí, de la forma más inesperada e inolvidable posible pero a su vez la más emocionante en mucho tiempo. Su nombre no he de mencionar, al menos no por ahora… dicen que cuando queremos que las cosas se hagan realidad a veces es mejor aprender a callar y dejar que el universo se encargue de todo. Pero como romántica que soy se me es imposible obviarlo. Recuerdo perfecto las primeras palabras que cruzamos, como trascurrió todo desde el instante que nos vimos por primera vez. Recuerdo claramente que no hubo palabra, anécdota que se escapara. Miradas inocentes pero con un toque de Mamihlapinatapei que sólo dos testigos podían grabar.

– MRC

 

Bohemio de pasión…

Tardé 3 años para decirte adiós. Hoy más que tristeza tengo una sonrisa en mis labios porque nuestra despedida fue con un sincero y de corazón TE QUIERO. Se que siempre fue así pero nuestros miedos nos llevaron a ver las cosas desde una perspectiva diferente, en la que compartíamos camino pero no destino y mucho menos metas.

Tanto me enseñaste que ahora es mi deber desaprender y seguir mi camino hacia donde siempre quise llegar, el amor incondicional.

Siempre serás aquel maestro inolvidable, indiscutiblemente aquel que encontró en mí ese lado que nunca me atreví a explorar, pero del que hoy decidí apartarme para volver a la esencia principal que es vivir desde el 💜.

– MRC

No fue casualidad, fue causalidad.

“Desde niña he vivido enamorada del amor, de cupido. He unido muchas parejas, unas que apenas empiezan, otras que están a la espera pronta de recibir la bendición de Dios.”

Es extraño sentir como mis dedos tiemblan al teclear cada letra mientras pienso en las palabras que utilizaré para describir esta historia. Una de tantas que llevo en mi mente y que sólo mi consciencia es testigo de.

Siempre he sido la celestina, aquella que con susurros le dice al joven enamorado que no reprima sus sentimientos puesto que esa chica por quien haría cualquier locura está dispuesta abrir su corazón en cuanto él se disponga a sacar todo eso que lleva por dentro. ¿Pero qué hacer cuando dejas de ser parte del backstage y te conviertes en la protagonista del guión? (Aun me tiemblan las mano, cada vez más fuerte y con más frecuencia.)

Fue en vísperas de lo que muchos llaman “San Valentin”, un día cualquiera para mí, pero no para él. Un día en el que entregaría lo que sería la excusa para una historia de Causalidad y no de Casualidad. Con un abrazo efusivo y una larga charla de nuestras experiencias en España empezó lo que no sabríamos que sería el inicio de un nuevo despertar. Todo fue tan natural pero a la vez tan extraño que cuando regrese a mi habitación, lo único en lo que pude pensar fue “¿Porque me siento así? ¿Que acaba de suceder?”, no deje de pensar en más nadie que no fuera él y lo que había pasado en ese lapso de tiempo que me dejó tan anonadada.

Su aspecto era diferente, no era el mismo que había conocido hacia tanto tiempo atrás, sentí una libertad y confianza tan fuerte que me asustó; una conexión más allá de cualquier fenómeno natural, que mi reacción inmediata fue escribir y decir “Amiga me acaba de pasar algo que jamás en la vida había sentido.” Pero me quede callada, no dije más, trague mis palabras y pensé “SOLO SON LOCURAS MIAS” fue solo una CASUALIDAD.

Casualidad que se convertiría en Causalidad sin saber, no dejaba de pensar en eso que sentí tan extraño esa noche. Continué con mi vida normal, a sabiendas que tan solo había sido un encuentro de negocios y un reencuentro casual. Entre snapchats y pláticas cortas muy matutinas fue aumentando la frecuencia, ya no solo el protagonista era el tráfico o la terapia de conducción sino el “hay muchos lugares que te enseñaré”. Como dicen… “No es la cantidad sino la calidad de los momentos vividos”. Pasé de tener 560 de score en snapchat a tener casi 1,700 en un par de días. La vida me empezó a callar cada una de las palabras que alguna vez dije y ensañarme que era hora de darme una segunda oportunidad.

Así pasaron los días, entre un postre, risas y anécdotas que solo dos amantes de la aventura pueden compartir, el destino nos unía. Un destino con muchas respuestas a tantas incertidumbres del pasado y lecciones de vida para comprender que hay que escuchar el silencio para encontrar el camino…

-MRC